Cuando, entre los objetivos de la Conferencia de Rio de 1998, se fijaron, entre otros, el establecimiento de un esquema productivo respetuoso con el medioambiente y, con el crecimiento de las economias, no llegué a sospechar que el Presidente del Gobierno de España y su séquito llegaran a esta conclusión. Es impresionante la capacidad de inventiva de este hombre, increible la improvisación, asombrosos los argumentos, y pasmoso el calado que tiene entre los débiles de espiritu (bienaventurados, porque suyo será el reino de los cielos, porque el de la tierra se lo van a cargar dando cobertura a estos iluminados).
Rodriguez Zapatero es una especie de idealista del pueblo, de esacasa formación y limitada inteligencia, pero a lo que muchos "iluminatti" les pasa, se autoemgorda del éxito personal y de las constantes alabanzas. Como casi todos estos iluminados, han llevado la perdición a todos aquellos que le han seguido. Al fin y al cabo son fanáticos y fanáticos son los que le siguen.
Una vez más, ponerle puertas al cielo, constituye en una tarea imposible, y como tales conviene no perder demasiados esfuerzos en alcanzarla. Los esquemas acartonados de las leyes, impiden la evolución de las cosas, salvo que estemos modificandola siempre, lo que es poco práctico y menos aconsejable. ¿Que pretende ZP?, ¿Salvar el medioambiente?, ¿la economia?, ¿los dos?. La verdad es que no lo sé, pero opino que nada bueno puede salir de aquí. La economia se rige por sus leyes, el medioambiente por otras, tratar de hacerlos coincidir es como aparear a una jirafa con una gacela, cosas diferentes, que pueden convivir en paz, pero que no pueden copular.
Permitidme que manifieste mis dudas, concedámosle el beneficio de la duda hasta que tengamos el borrador de la Ley, pero mucho me temo que esto van a ser fuegos fatuos y bonitas frases.

